Le Viste la Cara a Dios, Gabriela Cabezón Cámara, Isla de la Luna, 2012.
Formato Editorial: Cuidadísimo. Tamaño regular, de colores
necesariamente fuertes (rojo/rosa), sabe recuperar una tipografía semiafiche
(por la dimensión) y que remite a los textos periodísticos de los viejos años.
A destacar, el dibujo de tapa, una San Jorgia (como el príncipe de la Bella Durmiente, la de Disney, pero mujer, obvio) que clava su espada filosa entre
las entrañas (o el corazón) del dragón (del hada maléfica que encanta a la
Bella, a ella misma, Jorgia).

¿Cómo llegó a la Proxemia? : por Radio Bemba.
En serie con: Walsh, en el intento de incidencia, de acaecimiento;
la sentencia del juicio por el secuestro y trata de Marita Verón (a quien se
dedica el texto, en el epígrafe ).
Animales/ Organismos a los que remite: vacas: matadero, matarife, matasiete, resfalosa,
sangre, pija, desgarro; uso, comercialización, sexo, drogación y alimentación de la carne.
Estructura: pequeño relato en tres actos, narrado en segunda
persona.
Contenido/ Temas: la trata de personas y la ambigüedad ética que nos
genera asumir cualquier política de la carne. Historia de secuestro, tortura,
sometimiento, prostitución de una joven mujer que es rebautizada como Beya en
un puticlub de Lanús, en una escena que cifra todo el imaginario del relato: la
perversidad del cristianismo unida al terror terrorífico de los relatos
populares e infantiles como La bella
durmiente. El último acto es un canto de esperanza y una constatación de la
situación opresiva en que nos
encontramos todos.
Estilo/ Interacción: la voz narrativa, que se lleva todos los galardones,
exprime la seriedad propia de la estética pop, y se vale tanto del archivo
cinematográfico (Kill Bill) como
literario (el texto está plagado de citas que intentan dar voz a la tortura y a
todo aquello que los medios sigilosamente omiten). La lengua, también, se puteriza, se villeriza, se vuelve popular.
Punch: sobre todo, al final.
Anclaje socio-histórico: la trata de personas en América Latina y la inminente
sentencia del juicio por el caso de Marita Verón, joven tucumana que fue
secuestrada en abril del 2002.
Digestión: lenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario