Hemos convenido que los textos pueden clasificarse en 4 grupos de acuerdo a la densidad de su constitución: sólido, gelatinoso, líquido o gaseoso.
Líquido: Es el estado de los textos que fluyen armoniosamente. Da la sensación de que el texto está vivo dentro de sus recursos y de que respira naturalmente dentro de la elección de personajes, estilo, narrativa. Ejemplo: The Crying of Lot 49, As I Lay Dying, Cómo me Hice Monja, La Ciudad de las Ratas.
Sólido: Se encuentra en este estado el texto que es de naturaleza hermética, que se atraganta en su desarrollo y está ahogado ya sea en un estilo inconveniente, una trama insípida o en personajes-nada. Ejemplos: Can Solar, El Tiempo. También se considera sólido a un texto que está dividido en partes de diferente estado, las cuales pueden estar mejor o peor logradas pero que, en el conjunto, carecen de equilibrio, como Respiración Artificial.