sábado, 7 de noviembre de 2015

How to be Both. Ali Smith. Penguin Fiction. 2014.

Formato Editorial: Delgada y liviana edición que permite a su portador cambiar de café hipster con comodidad cuantas veces quiera en la tarde de un sábado. Foto de portada robada de una película francesa, cosa que concuerda con el espíritu de "borrowing" artístico con el que se entromete la autora, formando un collage de inspiración ajena. El ready made con un poco más de trabajo. 

Bio: Ali Smith es una renombrada, aclamada y premiada escritora Escocesa, que vive de eso, increíblemente, de ser premiada. Su más reciente nominación es al Man Booker Prize 2014. También ganó el Bailey's Women's Prize for Fiction.

¿Cómo llegó a la Proxemia?: Gracias a la generosidad de la Universidad de Londres, que regala libros premiados a quien quiera tenerlos. 

En serie con: Canciones y cine francés, el Quattrocento, y la tender prose de Carson Mc Cullers. 

Animales y organismos a los que remite: Pintores, albañiles, personas rechonchas en pinturas del renacimiento, santos, mártires, adolescentes en conflicto de género, hermanos de toda índole, madres difuntas. 

Estructura: Versátil. Hay dos versiones. En una el narrador es una adolescente llamada George- ambiguamente poco sutil- desde el principio hasta el medio de la novela, donde el narrador se permuta por el autor de un cuadro que la púber visita en la National Gallery después de la muerte de su madre. Desde la perspectiva del artista, vemos la vida de George -torpemente deducida por alguien que vivió 600 años atrás- y aprendemos la secreta vida de Francesco del Cossa, sus falencias, sus fantasmas, sus batallas. En la otra versión, el orden de aparición de los narradores se invierte. Hay versos que marcan momentos de transición. 

Contenido/ Temas: Cómo la estructura y el contenido pueden ser el mismo y ambos a la vez, especialmente en la composición visual, visto desde los frescos que pinta Francesco y el mural de fotos que diseña George. Cómo ser el observado y el observador- el artista y el espectador, que es artista también a su vez. Se trata de la búsqueda de identidad una vez que el marco es arrebatado de la vida de un adolescente (o dos), y la manera de explorar todas las verdades ocultas que existen detrás de un nombre, de un rol o de una persona pública. Han dicho que es una novela sobre el amor y la injusticia. Pero el amor no es el sensual, sino el amor por el arte, el amor prohibido por un amigo del mismo sexo, el amor de una madre para con su amante lesbiana. La injusticia es monetaria y moral en este caso. Un artista que no recibe la remuneración que espera por sus murales se combina por el descubrimiento de injusta crítica que sobreviene a George sobre el trabajo periodístico de su madre.

Estilo: Prosa infantiloide, llena de dos puntos en la sección de Francesco, repleta de unimembres, y construcciones que lindan con el balbuceo infante. Oraciones mutiladas, falta de mayúsculas y ni rastro de respeto por la puntuación. Smith prefiere usar el espacio de la hoja para marcar pausas en vez de las nunca bien ponderadas comas. Pero usa dos puntos para enumerar. A pesar de la prosa facilonga cuando se narra acción, el lenguaje se vuelve distinguido, acertado y perfectamente ajustado en imágenes perfectas cada vez que Smith se interna en una descripción. Y toda esta serie de descripciones (frescos, paredes, masas de agua, vestidos, ventanas) forman parte de un sistema orquestado óptimamente. Las descripciones muestras simetría, alegoría, carga simbólica, y de ella surgen los patrones que enmarcan a esta novela, y dan ritmo a la unidad narrativa. Es una novela de imágenes.

Desafío Lamborgh: Una chica pasa meses mirando un cuadro porque está triste; un día el artista del cuadro empieza a mirar a la chica que lo mira y narra su historia y la de ella. 

Punch: El género es siempre ambiguo.

Nos preguntamos: ¿Vale robarle imágenes a los demás para re-formar un collage de ideas modernas sobres contenidos viejos?

Nos respondemos: Sí, claro, se llama postmodernismo. 

Anclaje Socio- histórico: El presente, Londres/ El siglo 15, Ferrara y Bologna. 

Estado de la materia: Líquido. 

Digestión: Rápida.

¿Para leer en vos alta?: Sólo las descripciones y versos.

sábado, 24 de octubre de 2015

Nalo Hopkinson, Midnight Robber (2000) – New York, Smithson Publishing.


Formato editorial: Endeble edición de tapa blanda y nada de pretensión. Cautivante arte de tapa, que predicen los elementos vudú y misticismo que encierra la narrativa de Hopkinson.
Bio: Jamaiquina rebelde, hija de amigos de Derek Walcott, emigrada a Canadá. Una vez que mendigó por unos años, se convirtió en profesora de Creative Writing en la Universidad de California.

Cómo llegó a la Proxemia? : Por un harto capricho de investigación literaria que se encuentra en suspenso.

En serie con: Cualquier obra del realismo mágico mezclada con obras de teatro de Walcott, brujería, cánticos folklóricos del Caribe y Star Trek.

Estructura: Dos narradores cuyos relatos se entrelazan en la historia de Tan- Tan. Uno es una especie de griot, narrando las proezas de la Robber Queen, Tan- Tan a un ¿invisible? narratario, y el otro nos cuenta la historia linealmente, con separación en capítulos sin nombre. Hopkinson usa negritas para diferenciar narradores, y asteriscos enmarcan los discursos de personajes que no hablan “human language”.

Desafío Lamborgh: Tan- Tan se convierte en una figura mítica, gracias al fruto incestuoso de los abusos de su padre.

Contenido/ Temas: En una sociedad distópica futurista (donde todos tienen un chip en el oído conectado a la inteligencia artificial madre) un político corrupto termina exiliado con su hija, la viola y eso la hace volverse una forajida en una colonia de destituidos. El lenguaje es un creole hibridizado entre el inglés, el francés y los giros idiomáticos sobre mitos y leyendas en el Caribe (como el de Nanny Maroon, o Jankaroo). Tan- Tan, en un viaje de aprendizaje desde su vida acomodada en Toussaint (claaaro) a la colonia penal de New Half- Way Tree, encuentra alternativas a la existencia, que abren opciones inimaginables – alienígenas que hablan entre asteriscos y se ven como pájaros, vivir en un árbol, parir en el medio de un carnaval, y tener ganas de seguir corriendo. Como todo relato de una autora de origen caribeño y africano por extensión, remite al mito del Pasaje Medio, y es una alegoría del proceso de de- colonización, con la magnánima idea de transpolarizarlo al universo de la ciencia- ficción- pero desde una perspectiva femenina. Inagotable.

Estilo/interacción: Hopkinson asevera que escribe dentro de la tradición de la Ficción Especulativa- que es un género con límites tan borrosos como las identidades nacionales en el Caribe.  Tiene mucho de ciencia ficción y mucho de imaginar qué habría pasado si. Imposible de leer si se quiere mantener un respeto por la sintaxis y gramática de la lengua inglesa. Pero una vez que uno se olvida de esos detalles, es un placer. La musicalidad de la tradición oral se evoca en cada verso, en cada contribución del eshu (la A. I. a la que los ciudadanos de Toussaint están conectados), en la representación de Tan- Tan que el primer narrador entreteje en las fábulas que cuenta. Las metáforas y símiles tienen como referentes animales, plantas y espíritus que sólo se encuentran en la comunidad de Jamaica y tal vez Trinidad. El narrador no es un snob que habla bien en inglés y pone en evidencia a los personajes, tan ineducados. A la Selvon, Hopkinson hace que sus narradores compartan su irrespetuosa variedad de inglés que sus personajes, fanáticos de las interjecciones en francés y los animales autóctonos.

Punch: Detalles, detalles sobre el acto más despreciable que un ser humano puede cometer. Un hombre, claro. Sin perdón, ni tapujos, ni anestesia.

Nos preguntamos: ¿Qué onda la ciencia ficción? ¿Es seria como género?

Nos respondemos: Siempre y cuando el ambiente futurista y los avances tecnológicos sirvan el propósito de criticar al neo colonialismo, y no endiosen la estéril y profiláctica interacción en dichos ambientes.

Anclaje Socio- histórico: Otro planeta, dentro de dos siglos.

Estado de la materia: Líquido

Digestión : rápida

Para leer en voz alta: Si! Con tambores y moviendo las caderas. 

domingo, 10 de mayo de 2015

Electrónica de Enzo Maqueira

Maqueira, Enzo. Electrónica. Interzona: Buenos Aires, 2014.

Formato Editorial: Linda edición; clara y sana tipografía, pero con márgenes cortos.

Bio: comunicador social nacido en Buenos Aires (1977), este es su quinto libro, entre crónicas y relatos; participó de un encuentro de jóvenes escritores de la Casa de las Américas de Cuba; en una entrevista dice que le interesa volver a la "intención política" de la narrativa del Boom.

¿Cómo llegó a la Proxemia?: préstamo de la Biblioteca Barrial "Gonzalo León" de Literatura Contemporánea.

En serie con: Los catorce cuadernos de Juan Sklar, por la temática joven.

Estructura: Novela en seis capítulos de títulos muy jóvenes ("Warm-up", "2.0", "Failed", "3.0", "4.0" y "Beta").

Desafío Lamborgh*: Un garche demasiado bueno le recuerda a una treintañera que su vida es una mierda.

Contenido/ Temas: El desencanto sobre la fiesta y la juventud. La vida de "la profesora", que a los veinte era asidua a las drogas y fiestas electrónicas, la encuentra a los treinta años de novia con un tipo mediocre, al que detesta tanto como a ella misma, insatisfecha y drogándose considerablemente menos que antes. Se encama con un alumno de dieciocho años que, unas semanas después, la rechaza; y empieza a desbarrancarse.
El narrador es sumamente crítico con su personaje. Pero la profesora lamentablemente no es más que un estereotipo ("La hija típica de la clase media de los noventa. Ese subtipo snob que vivía su pasado menemista con culpa"), con lo cual las críticas y apreciaciones tendenciosas caen en el saco roto de la generalidad: no hay personaje, estrictamente, ni singularidad de carácter, sino una idea bastante extendida sobre cierto grupo de la juventud porteña al que –de la manera en que está planteado en el texto– el lector difícilmente podría apreciar. Apuntalado con un bagaje considerable de canciones, marcas, temas de conversación y películas que pertenecerían a la generación de la profesora, la novela se construye a partir del lugar común y se afirma en la convicción de que, desde el lugar común, se puede desarrollar una mirada crítica o una reflexión: "Un lugar común, pero a la larga se terminaba dando cuenta de que los lugares comunes dicen la verdad". Sin embargo, esa verdad que alcanza la novela termina siendo otro lugar común (No hay que buscar la felicidad ni en el amor ni en la juventud) que, por su lugar evidenciado en el último párrafo, se hace aún menos sostenible.

Estilo: La elección de un narrador en segunda persona resulta particular al principio, ya que da la sensación de que es una conciencia hipermoralista la que machaca y machaca la cabeza de la profesora. Con las páginas, esa voz cansa y aburre (sin mencionar los obstáculos constantes que pone a la fluidez de la prosa, con la obligada y cacofónica repetición de verbos en segunda –"fuiste", "viniste", "dijiste"–, o cómo se enreda con saltos inexplicables de vuelta a la clásica y fiel tercera persona). Pero lo menos atinado de este procedimiento aparece al final, cuando la voz narradora se revela como la de un personaje intradiegético ¡¡que le está leyendo ese mismo texto a la protagonista en el Pacha!! Ese giro abrupto hacia el presente del relato –además de inverosímil dada la extensión de la novela– es efectista por el golpe dramático que intenta dar al cierre de la novela.

Punch: Al principio sí: la narración tiene mucha velocidad, sucesión acelerada de imágenes en los recuerdos y pensamientos de la protagonista; pero con las páginas la nafta se acaba exponencialmente.

Nos preguntamos: ¿Garpa, hoy, un narrador moralista?

Nos respondemos: Tal vez sí, pero si su bajada de línea nos muestra algo (una voz, una mirada) que no conocíamos.

Anclaje Socio- histórico: Hoy; en un entre-nos ceñido.

Estado de la materia: Sólido.

Digestión: Rápida.

¿Para leer en vos alta?: Sólo para comprobar las repeticiones de palabra.


*Según dicen, Osvaldo Lamborghini solía jugar un juego que consideramos muy productivo para el ejercicio lector: resumir la trama de una novela en una oración (ej. comúnmente citado: "Un estudiante mata a una vieja para probar que es Napoleón" –Crimen y castigo)

martes, 14 de abril de 2015

Las fuentes de la juventud. Dardo Scavino. Buenos Aires: Eterna Cadencia, 2015.

Formato Editorial: Buen encuadernado para doblar sobre la mano en el bondi.

Bio: Profesor de Literatura Latinoamericana en la Universidad de Pau (Francia); estudió Letras en la UBA y enseño ahí hasta 1993, fecha que marca, a la vez, su emigración y el inicio de la publicación de su vasta obra.

¿Cómo llegó a la Proxemia?: Llamó la atención su título en una gacetilla de prensa. Además, Lupe había recomendado el primer libro de Scavino, Barcos sobre la pampa (que no leímos todavía...)

En serie con: aunque distante, hay algo de Agamben: en esa como excavasión conceptual a partir de etimologías (además de la profusa erudición greco-latina).

Animales y organismos a los que remite: el mono y su contracara: el humano.

Estructura: Capítulos breves distribuidos en tres partes ("Las edades del hombre", "Nacen los jóvenes" y  "Llegan las nuevas generaciones"). 


Contenido/ Temas: Cómo la juventud fue concebida motor de la regeneración y, a la vez, germen incompleto del hombre adulto. Estos dos discursos –aún simultáneamente vivos en la actualidad– son dados vuelta una y mil veces por Scavino, quien la sitúa como problemática en distintos momentos de la historia y los lee cruzando diversas esferas del conocimiento (sociología, estética, política, filosofía, antropología). La concepción de minoridad como estadio previo y en formación de la mayoría de edad (tanto del ser humano como, en el plano biopolítico, de los pueblos) es norma desde la antigua Grecia hasta la expansión colonialista europea (¡hasta en el Pacto de la Sociedad de las Naciones en 1919!); a su vez, convive y discute con el entendimiento moderno de la juventud: aquel que la enuncia finalidad en sí misma y que no la entiende como escalón hacia la adultez, sino como regeneración del hombre en vida (vita nova) y de las sociedades (revolución).
Si bien "moderna", sin embargo, Scavino rastrea características de la juventud como regeneración en textos antiguos (ej.: el Libro de Ezequiel). Esta búsqueda textual le permite subrayar la carga fuertemente mesiánica en discursos modernos que han visto en la juventud el agente para la construcción de un hombre nuevo: es el caso de una carta del Che Guevara en la que "el sujeto de la revolución" no sería "el proletariado sino la parte de la sociedad que se convirtió a la revolución, el grupo que subjetivó el relato revolucionario, que asumió, no solo intelectualmente sino también existencialmente, los nuevos valores".


Estilo: Muy buena convivencia de lenguaje y fraseo claro con abundantes referencias eruditas. Pero, si bien la gran cantidad de citas parece necesaria para reponer textos complejos de distinta índole, en algunos pasajes se hace tediosa la abundancia de fragmentos entrecomillados y se extraña la voz propia del ensayista que aligere la prosa con un desarrollo propio.
El ensayo avanza por acumulación de casos y posterior contramarcha para retomar e interrelacionar conceptos que en el volumen se hallan distantes entre sí.
En torno al eje de la juventud como concepto para leer los distintos discursos de la modernidad, el texto se mueve en espiral: recupera el tópico a partir de textos políticos, estéticos, religiosos, europeos, americanos, rioplatenses, de la antigüedad, del Siglo XIX, del XX, de los sesenta... Una característica que se agradece es la presencia importante de autores latinoamericanos: el ida y vuelta cruzando el océano produce un efecto de familiaridad sobre las problemáticas tratadas, al tiempo que enrarece lo conocido (la generación del '37 argentina, por ejemplo) al situarlo en el contexto mundial y en relación con las teorías europeas en auge.

Punch: Calculado y con gran efecto al final de algunos capítulos (escaso y casi muerto en otros).

Nos preguntamos: ¿Por qué, ya que el libro trata sobre la 'juventud', 'lo nuevo' y la 'regeneración', los textos más cercanos que Scavino analiza no superan la década del sesenta?

Nos respondemos: No es del todo cierta la afirmación que esconde la pregunta: el Epílogo ("Los monos pendientes"), sí trae la problemática a la actualidad y se juegan algunas hipótesis algo delirantes (como que el futuro de las sociedades humanas es volver a su estado semi-simiesco...). Pero en síntesis, produce una voltereta retórica y sugiere que en el presente estamos por fuera ya del período que acaba de analizar; es decir, que ya las categorías de juventud como renovación no tienen influjo ni en la política ni en el arte (que no habría partidos que pregonen por un hombre nuevo, ni corrientes estéticas que exijan la refundación del arte).
Podríamos estar de acuerdo o no con esta cuestión; pero el problema radical es que ahí aparece la discusión más interesante del ensayo (¡y la más esperada!). El hecho de que la despache en 6 páginas sin asentar una definición al respecto resta muchos puntos. El texto pierde la rigurosidad que venía teniendo y se suelta, ensaya hipótesis lánguidas sobre la coyuntura y se aproxima, sin asumirlo por completo, al vilipendiado discurso del "Fin de la Historia".

Anclaje Socio- histórico: Desde el S.II a.C. hasta 1970 d.C. 

Estado de la materia: Gelatinoso

Digestión: Lenta

¿Para leer en vos alta?: Nop..

jueves, 2 de abril de 2015

Destrucción total. Lila Siegrist. Blatt&Ríos (2014)

Estructura: Cinco capítulos con título y conclusiones finales de una línea en negrita que nos van llevando progresivamente a la destrucción total. Estos estàn interconectados, porque no dejan de ser autobiográficos: la narradora se mantiene (en volumen y estilo); lo que varía, en cada parte, es el personaje masculino (el amigo/ex-chongo Moro Acebal, el ex-novio catalán Albert, el psicoanalista Pichín, y el novio actual).
Formato Editorial: Libro corto con letra pequeña pero legible. Una polèmica foto de discos de cuchillos en la tapa color bordo (los tres tajos aluden a Lucio Fontana) que sin embargo relacionan muy bien el título con el texto, una reescritura de la destrucción artística.


Bio: escritora rosarina multifacètica que prefiere los tìtulos rurales.


¿Cómo llegó a la Proxemia?: Comprado en alguna feria contemporánea por confianza ciega hacia la editorial.


En serie con: La débil mental, Ariana Harwicz (donde, a diferencia de Siegrist, no se llega –¡y eso que lo intenta y lo intenta!– al punch destructivo que se pretende; ni que hablar del final a lo Thelma y Louise).


Animales y organismos a los que remite: Lemmings, parejas, dandys, merchand del arte, psicoanalistas, mujeres despreciadas/frustradas/malamadas



Contenido/ Temas: La verborragia sobre la violencia contra el arte, contra la cultura, contra el sistema o contra otras personas va destilándose y perfilando su impulso, con cada capítulo, hacia una precisión: el segundo personaje, el ex-novio cínico y hipster. La furia se ve encauzada en esta dirección; y, hacia el final, –la misma narradora lo admite– se pone cursi. Porque, la bronca, finalmente, tenía origen en un desamor... Tal vez por eso la larga y exquisita enumeración de desastres (naturales y humanos) contra piezas de arte a lo largo de la historia se despliegue en notas al pie: si bien el tono es espléndidamente arrasador, la cosa (la destrucción total) no es tal: es sólo un hallazgo en la biblioteca de su amigo, un cheto irredento que (como la alta alcurnia de nuestro país no se ha cansado de ostentar) se permite la ligereza de olvidar, al fondo de una biblioteca, todo lo que "sabe" (todo lo que tiene): "Tiene almacenadas capas de cultura que negaba e ignoraba, o despreciaba. Así llegué al encuentro con los accidentes y descuidos artísticos, vandalismo conceptual o inclemencias teorizadas ".


Interacción/ Estilo: Maneja con destreza una prosa oral y acumulativa; la enumeración larga contenida en una oración no es necesariamente el tipo más usado: más bien, las apreciaciones sobre un personaje, por ejemplo, se agregan frase a frase in crescendo (como si lo recién dicho no fuera suficiente), lo que produce que los puntos seguidos aparezcan más como pausa oral que como delimitación entre dos acciones o predicaciones diferentes: "Albert era de esas personas encantadoras en estado lobby y despreciables en la intimidad, insoportablemente egoístas, que sólo se manifestaba con cariño con los individuos que podían ofrecerle  algún beneficio; como un despreciable manipulador y explotador de otras personas para sus propios fines. Un joven con opiniones fuertes, independientes y poco convencionales, pero su falta de belleza obligaba a callárselas la mayor parte del tiempo para poder subsistir. Era el resultado de mucho ingenio y esfuerzo del ser más europeo. Era la propia civilización occidental y cristiana contemporánea." El lenguaje es amplio y se impregna del carácter de los personajes, aunque el uso de bastardilla para incorporar términos en otros idiomas que deberían ser parte de la "naturaleza" de estos especímenes de la clase media-alta cool hace que se vean afectados: que el paisaje sea gorgeous para la narradora, más bien pone de manifiesto que la bastardilla es suya antes que señalar su condición políglota (la falta de decisión al respecto hace, además, que convivan palabras ya bastante usuales como "cocktail " en cursiva con neologismos en redonda como "stalkear").


Punch: La voz que logra: si bien es una enumeración de ideas biográficas nunca se vuelve densa porque aparecen reinterpretaciones de términos cuasi científicos o simplemente un grito en mayúsculas que nos mantiene despiertos a lo largo de toda la lectura.


Nos preguntamos: ¿Valen la pena tantas notas al pie que podrían ser un libro por sí mismas?


Nos respondemos: Sí, porque son ambiciosas (aclara por “si esto se llega a traducir”) y agregan una cuota de diversión como por ejemplo la aclaración de “La Claudia” como la esposa de Maradona; la expresión “¿Por qué no te callas?” tomada prestada del “puto rey”; y varios comentarios de libros, arquitectura, música, wikipedia y gugel (sic).


Anclaje Socio- histórico:ahora, hoy.


Estado de la materia: Líquido (¿nos habremos vuelto amenos?)


Digestión: Rápida; se come como un alfajor.

¿Para leer en voz alta?: Sí.  

miércoles, 11 de febrero de 2015

If Nobody Speaks of Remarkable Things- Jon Mc Gregor (2002: London, Bloomsbury)

Formato Editorial: Edición de tapa blanda, con una foto borroneada de un paloma. Parece inofensivo; dividido en capítulos sin números, ni pelos ni nada. 

Bio: Ganador de premios Europeos por una razón que aún no dilucidamos. Nació en Las Bermudas (el lugar, no la prenda de vestir), y se crió en Inglaterra. Refleja la vida suburbana de poco cambio y mucho beneficio pago por el gobierno en su prosa. No se lanza a la aventura. 

¿Cómo llegó a la Proxemia?: Por los caprichos de un plan de estudios un poco extravagante. 

En serie con: "Fair Stood the Wind for France"  de HE Bates en su peor momento. Al menos ahí a alguien le faltaba un brazo. O con estos cuentitos de personajes que viven en countries o tienen una posición económica cómoda, en donde se preguntan cosas a media luz y no hacen nada. (¿Majo Moirón? Lobo Rojo)

Animales y organismos a los que remite: Palomas, mellizos y embriones, pero enfocados desde la perspectiva más aburrida que se pueda imaginar. Lugares comunes, revisitados.

Estructura: Capítulos escritos alternativamente en primera persona, desde el punto de vista de la ¿protagonista? - que no hace nada, las cosas meramente le pasan y ella no reacciona, no dice, no piensa, sólo flota anodinamente- y otros capítulos en modo Cámara Subjetiva sobre un vecindario (Council State) donde los vecinos se dedican a tomar té entre otras cosas. 

Contenido/ Temas: La parte narrada en primera persona constituye el presente de la novela. Todo lo que sea la vida de los vecinos, dedicándose a salir y entrar de sus casas,  entreteniéndose con sus quehaceres diarios o mirando por la ventana son fragmentos yuxtapuestos de un día en que algo indecible, tremendo les pasó, casi una década antes del presente de la novela.  Al final, era una pavada, o al menos, algo que pasa todo el tiempo. Nos enteramos al final del libro, después de haber pasado alegres momentos leyéndolo, pero cayendo en la cuenta de que lo que esperábamos era una idea mejor que lo que termina haciendo Mc Gregor en su horrenda novela. Cuando pensamos que la protagonista va a tener una crisis mayor a causa de algo que le comunican por carta desde el hospital, gritamos HURRA! Pensamos en el contenido social y nos ilusionamos con posibilidades de cáncer de cuello de útero o mama, y felicitamos al autor por dar su apoyo a una causa tan importante para las mujeres. Pero no. Era un embarazo. la desilusión nos espera en cada punto aparte (que es el único signo que va a usar). Este autor tiene un berretín insano que le hace omitir guiones de diálogo y hasta comas. Y no es modernista o Joyce; no, de ninguna manera. Da la impresión de que le daba fiaca tipear signos de puntuación. 

Punch: N/A

Nos preguntamos: ¿Está seguro de que nadie habla de cosas notables, Mc Gregor? 

Nos respondemos: Hay cosas mucho más interesantes siendo expresadas en cualquier colectivo de una metrópolis medianamente poblada que en su novela. 

Anclaje Socio- histórico: Suburbio del norte de Inglaterra en los noventas y a principios del 2000. 

Estado de la materia: Gaseoso. 

Digestión: Indigesto.

¿Para leer en vos alta?:  NO.