Formato
editorial: La clásica falta de justificación del texto de Mansalva, en este
caso particular, se justifica por el hecho de tratarse de prosa poética. Sigue
siendo un problema la dificultad que ofrece la encuadernación para abrir el
libro.
Bio:
Documentado Rafael de la Fuente Benavides, lapida una fortuna patricia para
vivir el arco completo de los hoteles a los hospicios. Ama
el barroco, la poesía y el alcohol. Precede, en ethos, a Zelarayán, Laiseca y
tantos otros que apelan al lugar retórico de la pérdida de papeles en mudanzas.

Animales
/Organismos a los que remite: A
organismos de todas las biósferas.
En serie
con: Zelarayán y nosotros mismos, hace ochenta años y en el mismo
continente. También con Burroughs.
Estructura:
postales poéticas de una Lima provinciana alrededor del narrador como eje, su
doble Ramón y los encuentros amorosos con mujeres de una amplia franja etaria.
De novela fragmentaria, ni un aire.
Contenido/
temas: la experta inexperiencia de las primeras veces: en el sexo, en la
escritura y en el acercamiento a una naturaleza en la que aún se confía. Lima, como en el título de cartón, aparece precaria y lúdica: material
con el que se puede hacer, intuitivamente, cualquier cosa. Visita mulas, patios
de recreo en la escuela, el malecón, la playa pedreada y camas sin sábanas.
Estilo/Interacción: Ajustado, sonoro, sinestésico,
con aliteraciones y repetición; palabras sometidas a la imaginación, a las sensaciones.
Punch: Constante: un martillo. Sostenido.
Anclaje sociohistórico: Lima,
en los '30, sin vistas de urbe.
Digestión:
Rápida y repleta de reflujo.
Para
leer en voz alta: Sí, con dos o tres ensayos previos.
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